Impaciencia

 

 

La impaciencia es tal vez, de todas las emociones que se agitan en el amor, la que más consume.

 

La impaciencia es la dificultad de tolerar la espera,  es la imposibilidad de determinar con claridad cuál es el momento oportuno.

 

Impaciencia es ver pasar las horas lentas, es contemplar cómo el otro vive ajeno a tu tormento, o peor aún, sospechar que lo sabe y aun así no hace nada.

 

Pero pese a ser un padecimiento, es difícil negarle su dulzura y el valor de hacernos sentir vivos, con los sentidos alertas, la mente rápida y la pasión dispuesta a saltar por nuestra piel. La incertidumbre aumenta la recompensa y se convierte en la medida de nuestra futura felicidad o nuestra desgracia. ¡Es tan humano creer en su promesa!

 

La impaciencia, en el amor, es la constante compañera del deseo y como tal vacía al amante de su propia vida para llenarlo de la otra persona.

 

 La asimetría del amor, de Palmira Blum

 

"Mario se quedó ahí quieto, prefirió no seguirla no fuese a estropear más las cosas. Había querido que se sintiera mal como se sentía él por su deseo insatisfecho y lo había conseguido, hasta cierto punto en que ella se había dado cuenta, había reaccionado y se había defendido. ¿Acaso su chica era idiota? El único idiota era él. Si hubiera cerrado la boca, si le hubiera dado tiempo..."

 

Tentación al anochecher, de Lisa kleypas

 

"Generalmente, a Jay Harry Rutledge, las cosas se le concedían antes incluso de que hubiera llegado a desearlas. En su vida bien regulada y ocupada, la comida llegaba antes de que tuviera hambre, las corbatas eran reemplazadas antes de que mostraran algún signo de uso, los informes llegaban a su mesa antes de pedirlos y las mujeres estaban por todos lados, siempre disponibles, dispuestas, hasta la última, a decirle lo que ellas asumían que él quería oír.

¿Bayning quería que Poppy esperase?

Inimaginable, cuando cada célula del cuerpo de Harry estaba cargada de impaciente deseo".

Traducción de Palmira Blum